Los Sueños Que Gritan

¿Qué siento? ¿Cómo me siento? ¿Qué necesito?

Estas son las preguntas que me he propuesto hacerme día a día durante esta rehabilitación (si es que he de ponerle un nombre a la recuperación de mi salud creativa)

¿Qué siento?

Si me sincero completamente, lo primero que me sale es que no tengo ni idea… llevo tan desconectada de mis sentimientos, bajo la fachada de “todo va bien” que no sé ni lo que siento. Y lo que pasa es que “deep down” siento asco, humillación, decepción y vergüenza de mi.

¿Como he llegado a esta conclusión?

A través de los sueños y de mi cuerpo hablándome.

Sí.

Todos sabemos que nuestros sueños son el contacto con el inconsciente pero en realidad no los tomamos enserio, los miramos como algo fantasioso, místico, desconocido y de naturaleza mágica que no llegamos a entender, y por eso mismo no los miramos. Yo no los miraba hasta que se han convertido en pesadillas que no puedo obviar.

Hoy, como otros tantos días me he levantado pesada tras soñar con otra de mis muertes (Como si durante los sueños me convirtiera en la protagonista de “Caótica Ana” de Julio Medem) En la cual, tras visitar a un ser querido que se encontraba en una especie de cartel militar, yo era asesinada y él enviado al fondo del mar en un ataúd. Todo silencioso, pues esta vez no sentí el dolor de la muerte, simplemente al volver a casa de mi madre, vuelvo sin cuerpo, tan solo en espíritu. Y ella me cuenta la suerte de mi ser querido, que “por mi culpa” fue enviado asesinado y enviado al fondo del mar.

Me despierto y me queda claro el peso de la culpa, el peso de saltarse las normas e ir en contra de alguna autoridad… Y no es la primera vez.

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Otros días me despierto con la sensación de asco y humillación en la boca, con el cuerpo casi inerte de una mujer que ha sido apaleada, arrastrada, apedreada hasta su muerte… ¿De donde viene todo este terror? ¿Puedo seguir mi vida ajena a él?

La respuesta es no.

Pero siento el miedo a hablar, a soltar verdades, a expresarme…

Nací en una familia donde la mujer que tiene personalidad y dice verdades como casas es llamada “puta”, “provocativa”, “gilipollas” o algo peor ( y eso como algo normal) Pero no nos podemos quedar siempre en echarle la culpa a nuestros padres o familiares, quedándonos como víctimas, porque así no avanzamos, no vemos de lo que somos capaces como mujeres artistas, creativas, locas, lobas…

Me Leo ahora y veo que podría ser más brillante, más educada hablando, menos irracional, más normal… menos yo…

Y eso es lo que hemos aprendido! Y estoy harta!! ( y me harto de mi y mi “hartura” jejeje

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Sin más, estos son mis pensamientos de hoy. Me retiro abrumada conmigo misma, y sintiendo la fiera que llevo dentro y que no sabe aún como expresarse del todo bien.

Un abrazo si me lees,

Julia.

Hablar menos y hacer más

Los últimos días me viene a la cabeza como si de un mantra se tratase, y me doy cuenta como llevo toda la vida hablando excusandome por mis acciones inapropiadas y mis actos “no bienvenidos”, fuera de la ley “familiar” (esa invisible, inaudible y que todos saben, o se suponen

– Ya me veo overthinking… –

¡Es increible! y ¡es cierto! ¡Llevo toda la vida excusandome!

Y parece ser que nunca quise preguntarme el porqué…porque si soy completamente sincera siento y oigo en mi cabeza cómo que “he decepcionado a tantas personas en mi vida que no merezco si quiera estar aquí “

Perdona?!

Claro, ahora lo entiendo todo, viviendo en tal estado de miseria del alma y victimismo pues uno no se levanta de la cama, y a mí, durante años me ha costado…

Pero tiene sentido!! Y cada vez que vuelvo a mi tierra me doy cuenta y a la mísma vez, no quiero darme cuenta… porque a los que una y otra vez decepciono, son los mísmos que me dieron la vida. Y los amo.

Quiero escribir y no quiero escribir.

Quiero hablar y no quiero hablar…

De momento me he propuesto escribir al menos unas líneas al día, para ir retomando el hábito y coger confianza de nuevo conmigo mísma y mis pensamientos y sentimientos (de los cuales huyo y no quiero huir)

Sin más, y desde la parte de mi que está aprendiendo a ser humana y suavizarse, me despido.

Con amor, Julia.

Todo se llenó de color

“¿Desde cuando además de ser mujer soy amenaza?”

– me preguntaba con incredulidad y puñal en mano.-

Me negué la paz. Y vagabundear se convirtió en mi deporte favorito, aunque no lo sabía, no era consciente.

Vivía sin saberlo, sin saber que era sombra y no sol que ilumina.

Así no me gusta, lo siento.

Es cierto que dejé pasar al enemigo a mi casa, pero no lo identifiqué a tiempo! Podría decir que soy tonta, como muchos otros dijeron antes, -en especial mi padre.- Pero no, tonta no, llena de inocencia, esperanza y amor por otros sí.

No es culpa mía amar al enemigo y dejarle entrar a mi casa cuando él se presentó como amigo y una sonrisa de lado a lado. No hubo otra opción que dar la bienvenida e invitarlo… Pero no lo sabía, lo prometo, no lo sabía.

Y pasaron los años y el enemigo se adueñó de todo lo que yo decía que era mío, pero que parecía ser que no era mío, que yo no poseía nada, ni mi propia piel.

Y me quedé desnuda, y no me importó porque yo seguía siendo alma, que no solo cuerpo. 

Pero llegó el día en que mi cuerpo, reino envenenado y abandonado se quejó y desperté. Desperté, oh sí, y dolió mucho.

Y duele.

Y claro que conozco el dolor amigo, antes lo utilizaba para sentirme viva, porque cuando uno no siente nada está muerto, pero no lo sabes hasta que vuelves a sentir.

Esta vez fue dolor que libera y parte en dos. Perfecto para empezar una nueva vida y despertar. Gracias a Dios / Diosa y todo lo sagrado. Gracias a ello dejé de escuchar.

Dejé de escuchar a los insensibles que me llaman tonta y que dicen saber quien soy. Pobres de ellos, huérfanos de fe, que dicen que aún estoy a medio hacer, pero no se han enterado que yo estoy aquí porque la vida me ha elegido.

Que yo estoy aquí porque ser mujer necesita ser reclamado en toda su excelencia, y que la primera reacción será dominarla, maltratarla e intentarla derribar.

Pero, escúchame, ella se levanta, se limpia, se recompone y te perdona.

Ella te va a amar, una vez más, no importa lo que le hagas porque ella vé más allá.

Se levanta y te besa.

Sonríe. Y se besa sus heridas y besa las tuyas.

“No más miseria” – te dije-. “Es suficiente”

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Y todo se llenó de color.

Mentiras y verdades

“Si yo soy rara, tú eres un cabronazo.”

Palabras que hubieran salido de mi boca si hubiera estado emocionalmente sana. Pero no lo estaba.

Durante años aprendí a esconder mis sentimientos, a negarlos. De hecho, muchas veces éstos me sorprendían dentro de mí y yo no los hacía como míos.

Miraba por la ventana el tiempo pasar y pedía ayuda mentalmente, al Universo, a la Naturaleza, a la Vida, que cruelmente me había puesto allí.

Desagradecida.

Ahora veo, veo y duele. Estoy pasando por una muerte del yo, del yo falso. Porque descubrí que todos los que me han amado han amado una mentira. La mentira que me conté a mí misma.

Por encajar, por no ser “demasiado”, por no resaltar, por no “molestar”, por búsqueda de aprobación, por búsqueda de familia, por tener mi grupo, por ser reconocida y amada.

¿Es esto posible? – me pregunto. Y dentro de mi duele y duele el corazón. Vienen las ganas de llorar y el desconsuelo de no saber dónde está mi yo ni donde empezar a encontrarlo.

Empiezo a leer a Alice Miller y duele.

Darse cuenta de que los padres “Intocables” han sido partícipes de un dominio y control absoluto, y que ignorante de mi, como “pequeña” e hija, me abandoné, abandoné mi esencia.

A mi niña y adolescente pido perdón. Por tantas regañonas y tantos abusos por mi parte. Perdimos el rumbo juntas y parece ser que por amor. Por amor nos cegamos. Por amor mendigamos migajas y comimos las sobras…

No sabía que llevaba toda la vida hambrienta porque no sabía la sensación que daba el hambre.

No sabía que llevaba toda la vida sin hogar, porque no sabía qué era lo que significaba.

No sabía que llevaba toda la vida sin amor porque no sabía lo que se sentía.

No sabía que sentir está bien porque pensaba que solo era para “débiles”

No sabía que llorar es necesario porque siempre me avergoncé.

No sabía que tenía vida propia porque nunca me lo cuestioné,

hasta que empezó a dolerme

Yo soy Todo

La dulce y la abusiva

La posesiva y la compasiva

El odio la rabia, el amor y la compasión

El agua que da vida y el veneno que la quita

el antidoto al dolor.

Yo soy todo

Si vas a rechazarme

Estas rechazando una parte de tu ser

Si vas a rechazarme hazlo en voz alta

Alto y claro que te oiga

Que te oigas

Que te escuches por primera vez hablando de ti

De tus miedos y frustraciones

Tus deseos e ilusiones.

Úsame,

úsame como tu espejo

Yo te abro la puerta a tu interior

Úsame como el espejo de tu inconsciente

y hazte consciente de lo que hay en el fondo.

Habla alto y claro donde yo pueda contestarte

Y no por debajo de la mesa o en susurros donde lo único que sentimos es incomodidad que se ha echo cómoda con el paso de los tiempo

Esa tension silenciosa del comentario malintencionado

Piensas queme haces daño a mi

Pero te heriste tu.

La flecha que lanzas te la clavaste en el pecho

Creiste que era flecha y fue boomerang.

Soy todo oídos

Cagate en lo que te tengas que cagar pero se sincero conmigo

Se sincero conmigo

Dejame ser tu reflexion de almohada

El silencio de tus pensamientos

Dejame ser en el silencio de tus pensamientos penetro

Y revelo

penetro y revelo

Poder.

Deja el deber ser

Deja el deber razonar

Deja el deber ser, beber

Deber comportarse

Deber de dejar de ser y de beber y respirar

Una manera de hablar, caminar, sentir y explorar ya explorada

Cero sentidos abiertos

Cero sentido del sentido

Llamado normalidad

Conformidad

Calamidad y miseria.

Un collaring lujoso de presa en el cuello

De carcel y calabozo

Un tatuaje que dice “guardate las tonterías para otro momento”

Cuando parece ser que esas tonterias son las que te van a salvar el alma.

Sé adulta, me dicen

Cuando solo veo niños enfadados

Víctimas de una generación

Jugando a ser adultos

Jugando con la razón y el sentido

En un mundo sin sentido

Infeliz.

Donde

Loco es el alegre

Loco el irracional

el que celebra sin contar con si está permitido.

Mentiras y mas mentiras

Chatarra y más chatarra.

Llamen a los bomberos por favor.

O llamen a alguien.

Quizas mejor a alguien de otro mundo, que sepa un poco mejor.

Qué es lo más radical que puedes hacer ahora mismo?

Para esta pregunta mi respuesta ahora mismo es:

HABLAR ABIERTAMENTE

Sin miedo, sin medida, mesura o juicio. Simplemente expresar mis pensamientos libremente.

Llevo años de clausura y penitencia sin ser consciente y con este blog sembré la intención de salir, de darme la libertad y permitírmelo TODO.

Ser provocativa, arrogante, humilde, “trasto”, “cardo”, ruidosa, mala, buena, dulce, tonta, lista, … Todo a la vez.

Y porqué?

Pues porque así no se puede vivir, en una celda imaginaria que tú misma te has construido según el cuento que te han contado. A la mierda todo eso, yo quiero escribir mi propio cuento, así signifique abandonar mi antiguo yo, con antiguos amigos, mi familia y todo lo conocido.

Quiero conocer a mi otro yo, otro más sano, rebelde, natural y unido más a los instintos animales que a las miserias raciones.

Así, sin más y sin permiso o justificación. Me revelo contra mi pasado yo! y permito al nuevo y más esencial ocupar mi casa.